Publicado 15 Julio 2015
Por medio de la nutricionista Ivania Luengo, el principal
centro asistencial de la comuna, entrega recomendaciones para alimentarse
adecuadamente este invierno.
En plena época invernal se producen las temperaturas más
bajas del año, y con ello algunas personas descuidan su nutrición e ingieren
alimentos calóricos en exceso, pensando en que con ello, mantendrán una temperatura
adecuada del cuerpo, es por este motivo que Salud Machalí desmitifica la
necesidad de consumir comestibles calóricos en invierno.
La nutricionista Ivania Luengo de Salud Machalí, aseguró que
“el aumento de consumo de alimentos calóricos en abundancia por las bajas
temperaturas es un mito y que lo único en que incide es que las personas
descuiden la dieta y aumenten de peso. Se estima que algunos pueden llegar a
subir entre 3 a 5 kilos en invierno”.
“Uno de los primeros mitos que hay que aclarar, es la
creencia que el metabolismo cambia con el frío, éste regula la temperatura corporal,
pero solo en lugares de climas extremos y durante períodos prolongados el
metabolismo cambia. Esta costumbre de ingerir más calorías, unida muchas veces
a la creencia de que mantendremos la temperatura corporal, es equivocada y
provoca que descuidemos nuestra dieta y subamos de peso”
“El segundo mito que debemos explicar, es que en esta
época del año se necesita incrementar el aporte calórico, esto más bien es un
acto reflejo, porque al comer nuestro metabolismo genera calor y eso crea la
necesidad de consumir más alimentos cuando baja la temperatura”. La recomendación
calórica para la población general es la misma. Si una mujer requiere 1.800
kcal/día y un hombre 2500 kcal/día, esta recomendación se mantiene invierno y
verano”.
En relación a la creencia que el frío causa mayor apetito
o sensación de hambre, la profesional de Salud Machalí, indicó que “Tener mayor
apetito en invierno no tiene causas fisiológicas, pero sí se puede generar que
la falta de luz, la ausencia de sol, el constante cambio de ánimo, nos
deprimimos más y eso puede que produzca
ansiedad por comer. Lo importante es elegir alimentos que no sean muy calóricos,
por ejemplo; debemos aumentar el consumo fraccionado de frutas, verduras y
lácteos bajos en grasas saturadas, durante el día”.
En cuanto a la complementación de la actividad física y
la alimentación en los días fríos, Luengo manifestó que “Si en la época invernal somos sedentarios y
aumentamos la ingesta de alimentos, claramente esto provocará un aumento de
peso. Lo importante es realizar cualquier tipo de actividad física, como hacer
ejercicios, y si la excusa es el frío, podemos elegir los deportes bajo techo,
como el baile, clases de spinning, zumba, entre otros”.
Consejos para
alimentarse adecuadamente en el invierno:
• Aprovechar las sopas: Las sopas livianas contribuyen a incrementar
la temperatura del cuerpo y no tienen un alto aporte calórico, por lo que es un
excelente alimento para iniciar la comida, idealmente sopas livianas, pollo o
carne desgrasada con verduras y clara de huevo. Si vas a consumir sopas en
polvo, prefiera las que son reducidas en sodio.
• Consumir más legumbres: La recomendación de consumir
legumbres dos veces por semana es una buena fuente de energía, tienen un
excelente aporte proteico cuando son mezcladas con un cereal (lentejas con
arroz, porotos con tallarines). Lo importante es el tamaño de la porción (1
taza) y evitar acompañarlas de embutidos (longaniza), ya que solo incorporarán
grasas saturadas y muchas calorías.
• Consumir carnes de pollo, pavo o vacuno sin grasa, 2
veces a la semana.
• Comer guisos de verduras: Con el frío se nos quita el
deseo de comer ensaladas, por su baja temperatura, pero podemos consumir más
guisos de verduras, cocinados con poco aceite o verduras asadas; las tortillas
de verduras son una buena alternativa.
• Pescados 2 veces por semana y huevos 2 a 3 veces por
semana.
• No deje pasar más de cuatro horas entre cada
comida: Lo aconsejable es ingerir una colación hipocalórica, para evitar que
después comamos en forma compulsiva. Por ejemplo, a media mañana un café con
leche descremada es ideal, porque se trata de una bebida caliente, proteica y
con pocas calorías.
• Hidratación: Se mantiene la recomendación de 2 litros
de agua al día, pero podemos aprovechar de tomar infusiones calientes, como té
de hierbas, agua caliente saborizada con cáscara de limón o naranja, mate o té
verde.
