Proyecto ejecutará la limpieza de más de mil 800
kilómetros de tuberías que conducen las aguas servidas de sus más de 750 mil
clientes.
Con un plan que se extiende hasta el 2018 y una inversión
total de más de $2 mil 600 millones, la empresa Essbio impulsa su plan de
mantención preventiva de alcantarillado. La iniciativa tiene como objetivo
asegurar de manera proactiva el correcto funcionamiento y estado de las
tuberías que transportan las aguas servidas de los más de 750 mil clientes de
89 localidades de las regiones de O´Higgins y Biobío.
El plan de tres años comenzó en julio de 2015 y se
extenderá hasta junio de 2018. Durante este periodo se realizará la limpieza de
más de mil 800 kilómetros y la inspección televisiva de 650 kilómetros de redes
de aguas servidas.
Y es precisamente esta última acción la que destaca por
el uso de robots radio controlados, dotados de una cámara que transmiten
imágenes con alto nivel de detalles a los equipos de trabajo permitiéndoles
verificar el interior de las tuberías en tiempo real. “Se inspecciona el estado
hidráulico y estructural de los colectores”, precisó Aldo Valencia, gerente
regional de Essbio, agregando que “luego los ingenieros realizan diagnósticos
para definir si hacer reparaciones o cambiar la estructura”.
El ejecutivo destacó los resultados obtenidos por este
plan, donde “los sectores intervenidos presentan un descenso de hasta un 40% de
las obstrucciones de alcantarillado, lo que se traduce en un mejor servicio
para nuestros clientes”.
En este sentido, Valencia hizo un llamado a la
colaboración de la comunidad puntualizando que “el alcantarillado está diseñado
sólo para evacuar aguas servidas domiciliarias, y no para recibir aguas lluvia,
basura o escombros, que es lo que muchas veces llega a nuestras redes. Así lo
hemos detectado en las inspecciones televisivas”.
Para realizar estas labores preventivas de limpieza de
alcantarillados la compañía además
incorporó 10 camiones especializados, con una inversión de $3 mil 500
millones adicionales, que ejecutarán la limpieza en cerca de 40 localidades por
año.
De esta manera Essbio apunta a disminuir los rebases de
agua servidas que se producen principalmente durante la época de
precipitaciones, mejorando la operatividad de la red y asegurando la continuidad
de servicio.
